Seleccionar página

Es muy interesante trabajar la reputación desde una perspectiva digital, porque entras a valorar las acciones que tu cliente desarrolla y, como si de un laberinto se tratara, te introduces como espía por todas las plataformas y redes donde tenga visibilidad; indagas en su conversación con los diferentes públicos, analizas si ésta es relevante o no y, a la vez, descubres quiénes responden a dichos comentarios. Te preguntas por qué y a qué responden, descubres cuáles son los temas que más interesan; los que más se comentan, te das cuenta de las inquietudes, que es lo que el público premia, comparte o rechaza.

También profundizas en la forma de hacer branding, las imágenes, el tono, la frecuencia, el alcance, los recursos estratégicos y la combinación de los mismos. Todo comunica, y este todo forma parte de la construcción de la reputación en el entorno digital y también OFF.

Hay empresas que no trazan una linea editorial y dejan al azar la comunicación que se pueda desarrollar; no tienen una visión clara, hacia dónde ir, su mensaje, su interacción se ve pobre, falta de acción y de interés. Obviamente que a este tipo de personas/empresas le queda poco o nada por recolectar ya que, cada vez más, la audiencia busca una excelencia, busca calidad humana y, en este tipo de comunicación no se sienten representados ni entusiasmados.

Es tan fácil como ordenar el Qué (un consejo:  antes de empezar a construir hay que determinar la historia), el Cómo, el Dónde, el Cuándo, el Para qué y a Quiénes. Sin embargo la estrategia, el camino, en muchas personas y empresas se tambalea.

Entonces, volviendo a la reputación,  recuerdo que Cristina Aced, Consultora de Comunicación y excelente catedrática plantea: “La reputación se forma a partir de dos factores, es la suma de: Lo que digo y hago + lo que los demás dicen de mi.” Una parte de la reputación podemos construirla, pero para ello debemos ser conscientes de que todo lo que trabajemos para conseguirla tendrá que estar bien hecho  y visible. Luego la otra parte, correspondiente a cómo te juzgan los demás por tu hacer, es mucho más difícil de controlar. Sin embargo, si desde el principio tienes un enfoque y trabajas por esa línea, el resultado de las partes dará un buen producto.

Por último, también me gustaría contarles lo que aprendí de Pedro Rojas, formador, consultor y economista. Para mí Pedro es sinónimo de finanzas; aquí su mensaje: ” la reputación es un activo intangible que vale dinero, que tiene incidencia en la dinámica laboral que estemos desarrollando.” En la reputación confluyen tres elementos:

  • Interés: Qué enseñamos de relevante.
  • Identidad: Cómo nos ven o cómo te muestras.
  • Influencia: Qué generas.

reputacion-gloria-sandoz

Finalmente unos tips para valorar y comenzar a trabajar hacia una reputación positiva:

  • Todos los comentarios condicionan ( positivos o negativos ), así que valora lo que hagas antes de hacerlo y trata de ser excelente para que el resultado sea positivo.
  • Cada red social tiene un público y debe tener un objetivo diferente.
  • Analiza cuáles serán tus palabras clave que formarán la historia a contar a fin de que éstas te sirvan como guía y base para colocarlas en todos los lados posibles. En los textos de tu web/ blog, en las tarjetas de presentación, en tu local.Estas palabras forman parte de tu branding, de tu identificación como ser.
  • Trabaja contenido, muestra confianza, consistente, coherente y trabaja la constancia. Otra vez más gracias a Andy Stalman.

 

[thrive_optin color=”red” text=”Suscríbete al blog” optin=”855″ size=”medium” layout=”horizontal”]
Agradezco las imágenes de Freepik