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Las otras noches leía un post de Amaliorey (lo pongo en enlace para que si desean lo lean), me animé a responder con un comentario y se me ocurre pensar que también es excelente para un nuevo post.

Para llegar a conocer el blog de Amalio (y es mi primera intervención en él) escribí en el buscador de Google: “qué pasa si no quiero tener una marca personal” (una curiosidad; necesito saberlo porque estoy creando una presentación sobre el tema).

El debate generado en el blog de Amalio me entusiasma y decido participar. Resulta que existe una “contra ideología” sobre la marca personal a causa de que hay personas que utilizan esta disciplina para hacer negocio, y salí a la defensiva (sin ser aún experta) porque confío en el trabajo que se está desarrollando y siento que es positivo para la sociedad presente y futura.

Muchos profesionales como Neus Arqués, Andrés Perez Ortega, Guillem Recolons, Jordi Collell, Alfonso Alcaide, Eva Collado (y me dejo varios), fundamentan que el significado de “marca”, en marca personal, va asociado al rastro o huella que la identidad personal impregna en los demás.

Y quienes hayan estudiado Licenciatura en Comunicación conocen tanto su significado como su significante.

Hay personas a las que, como a Amalio, usar el termino ” marca” no les gusta y discrepan; igualmente, yo advertí que todo trabajo de autor es la materialización por ende, “producto” y/o “marca“.

Todo lo que haces es el reflejo de tu propia identidad, incluida también nuestra esencia. No sé cuanto tiempo podrá durar el que quiera mentir o desarrollar una marca que no sea “auténtica“, y más en esta sociedad que se está concibiendo.

 

Una marca y/o producto que es correctamente trabajada obtiene su recompensa.

¿No es acaso gratificante conocer cuál es tu misión y propósito en la vida, seas quien seas?

La estrategia “personal” (el cómo; a través de una apuesta, compromiso, con sus protocolos) sirve para dar fluidez, todo lo contrario de ser un corsé.

La causa, la imagen que transmites, las palabras que compartes, el modo y tono en que lo dices, el mensaje que declaras, el horario, la frecuencia… dejan rastro de tu ser en los demás, y construyen ( son parte de) tu reputación (consciente o inconsciente); es “buscada” y también es “atribuida” (entras en juicio de valor ) porque te vinculas con otros.

El trabajo que hace un personal brander justamente se dirige al “ser” de la persona, ayuda a descubrir esa identidad que en muchos está oculta. El miedo al fracaso, las experiencias pasadas, la falta de creencia y fe en uno mismo (entran muchos factores), limitan. El personal brander es la figura que acompaña a desarrollar el proyecto personal que, por alguna razón, a muchas personas les cuesta emprender.
Entran en juego análisis, recursos, descontextualización, decodificación, contextualización, codificación, branding, social media y el mkt digital. ( Autoconocimiento – estrategia – visibilidad )

La estrategia tan “despotricada”  permite esclarecer, marcar trayectoria y dirigirte sin desvíos.

Se puede elegir entre participar y no participar de los Social Media, pero creo que las tecnologías son parte del nuevo paradigma, el cual muchas personas tampoco conocen.

Lo que Amalio llama “cortarollo, mecanismo de coordinación que hacen las empresas” a la marca – producto, yo lo llamo planificación, trabajar con disciplina y un método.

Y, gracias a encontrar sentido a la razón del ser, podemos actuar con mayor expansión, creatividad y libertad.

Depende siempre depende de lo que buscas y hacia dónde quieres llegar. Simple: de A a B.

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